Apunten contra el salario: Alberto Fernández se opuso a la cláusula gatillo

Primero los jubilados, ahora las paritarias. La realidad, lejos de las promesas de campaña de «poner plata en el bolsillo de la gente». Además: los argumentos del ministro Kulfas que justifican un plan económico de salarios bajos, priorizando el pago de la deuda al capital financiero.

Alberto Fernández confirmó este lunes por la noche que la realidad de su Gobierno será distinta de lo que prometió en campaña electoral. Durante su carrera hacia la presidencia, el hoy presidente había prometido “poner plata en el bolsillo de la gente” e incluso había afirmado con precisión que el mismo 10 de diciembre aumentarían un 20 % los salarios y las jubilaciones.

Sin embargo, parece que la realidad será muy distinta. Durante los primeros días de Gobierno, ya había habido indicios de esto. Por un lado, las primeras víctimas fueron los jubilados, a quienes se les suspendió la movilidad jubilatoria justo cuando los aumentos le iban a ganar a la inflación. Ahora el cobro de sus futuros haberes está en la incertidumbre. 2,3 millones de jubilados se quedaron sin ni siquiera un bono, que solo cobrarán por dos meses quienes perciben la mínima. El 70 % de los adultos mayores seguirá cobrando por debajo de la canasta básica de la tercera edad.

Más adelante, los aumentos por decreto a los asalariados resultaron decepcionantes: cuando se cobre la segunda cuota, serán apenas $ 3320 de bolsillo, frente a una inflación que no solo no se detiene, sino que golpea fuerte sobre los productos de la canasta básica con el retorno del IVA a estos ítems. Hasta los dirigentes sindicales del Frente de Todos habían pedido un aumento que no fuera menor del rango de entre $ 6000 y $ 9000.

Lejísimos quedaron entonces los aumentos de alcanzar para recuperar lo perdido con Macri. Sin ir más lejos, este miércoles el INDEC informará la inflación de 2019, que se espera que sea de alrededor del 55 %.

Pero este lunes el presidente fue más allá, al afirmar que está en contra de la cláusula gatillo para las futuras paritarias, cuya fecha es incierta ya que no se descarta que siga habiendo aumentos por decreto.

Días atrás Alberto Fernández ya había anticipado que les pedía a los trabajadores que no hagan “pedidos desmedidos”. Aunque la realidad es que lo único “desmedido” es la inflación y lo que vienen ganando los bancos, los acreedores, el campo o las mineras, no los sueldos de los trabajadores a los que se les pide «un esfuerzo».

En declaraciones a C5N, el presidente afirmó este lunes que «necesitamos que la economía pare de indexarse, si no combatir la inflación es muy difícil. La cláusula gatillo es una forma de indexación».

De este modo, repitiendo argumentos liberales, el presidente le echó al menos una culpa de la escalada inflacionaria a los salarios y a las cláusulas que algunos gremios piden para no perder del todo contra la inflación.

Fuente: La Izquierda Diario

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